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¿Por qué hacer kiteboarding en Croacia?

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Maestral estival constante, aguas planas como un cristal y una costa interminable. Por eso Croacia encabeza todas las listas de kite de Europa.

Viento de verano fiable

La costa croata vive del maestral, un viento térmico del NO que aparece casi todas las tardes despejadas de verano, entre mayo y septiembre.

Es un viento limpio y predecible: ni brutal ni racheado, perfecto para aprender y para sesiones largas y divertidas. Puedes planear el viaje en torno a él y navegar de verdad.

Una costa hecha para los deportes acuáticos

Más de 1.000 islas y 1.800 km de costa te dan de todo, desde lagunas planas hasta downwinders en mar abierto.

Cerca de Zadar navegas sobre agua turquesa con las montañas del Velebit de fondo — el tipo de paisaje que acaba en tu móvil cada sesión.

Agua ideal para principiantes

La bahía de Ljubač, cerca de Zadar, cubre hasta la rodilla durante cientos de metros, con fondo de arena y sin corriente. Las caídas son suaves, reiniciar es fácil y el progreso, rápido.

Por eso tanta gente que prueba el kiteboarding por primera vez en Croacia se pone de pie en la tabla en un solo curso.

Más que un viaje deportivo

Entre sesiones tienes ruinas romanas, parques nacionales (Krka, Paklenica, Plitvice), excursiones en barco por las islas y algunos de los mejores mariscos del Adriático.

Unas vacaciones donde quienes no hacen kite se divierten tanto como los que sí.